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Lo que debía ser otra fecha explosiva del DeBÍ TiRAR MáS FOToS World Tour terminó convirtiéndose en un fenómeno emocional: el reencuentro más inesperado —y celebrado— del trap latino: Bad Bunny y Cazzu, quienes se unieron en el paso de la gira mundial del boricua por Argentina.
Aunque el concierto estaba vendido por completo, la verdadera sorpresa no era musical, sino emocional. Bad Bunny regresaba a Argentina tras casi cuatro años, en medio del punto más alto de su carrera después de su Grammy y su impactante actuación en el Super Bowl LX. Sin embargo, nada encendió más al público que verlo compartir nuevamente escenario con Cazzu, una de las primeras artistas con las que se conectó en la escena trap argentina.
La primera noche del artista no tuvo invitados, pero la del 14 de febrero —Día de San Valentín, nada menos— se transformó en un reencuentro que nadie tenía en su “bingocard”: Cazzu, Duki y Khea, los artistas con quienes Bad Bunny colaboró en sus inicios, aparecieron uno por uno. Pero la energía cambió por completo cuando la Jefa del Trap pisó el escenario. Su presencia marcó un antes y un después en la noche.
La ovación fue ensordecedora, pero nada superó el instante en que Cazzu y Bad Bunny se abrazaron frente a más de 80 mil personas. Ese gesto desató una oleada de nostalgia por la breve relación que ambos vivieron hace casi una década —una historia que los fans nunca olvidaron.
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Ese abrazo trajo a la memoria la anécdota que Cazzu contó en 2021 durante una entrevista con Telefe, donde recordó detalles de una cita con Benito antes de que él se convirtiera en una superestrella global: “Salí en una cita con Bad Bunny, pero no salió mal; de hecho, salió bastante bien. Era el otro Bad Bunny. Hoy ni siquiera recuerdo su voz. Éramos mucho más jóvenes. Él no era el Bad Bunny que es ahora. Como te digo, no sé si siquiera nos recordaríamos. Sí recuerdo que saltamos la reja de un parque que estaba cerrado. Él quería entrar a un parque, pero no entendía por qué los parques cierran en Argentina. Fue en los Bosques de Palermo. Un guardia de seguridad nos echó. De verdad tuvimos que correr.”
El público, que conocía de memoria esa historia, gritó aún más fuerte al verlos compartir nuevamente un escenario. La vibra entre ambos fue tan natural que parecía que el tiempo no había pasado. Para coronar el momento, Cazzu interpretó La Otra, una canción que Bad Bunny le había regalado en sus inicios. Cuando pidió al público cantar, el Monumental entero respondió como si fuera un himno propio.